Las primeras palabras que promueven la creación del Instituto de Estudios Hiastórico-Marítmos del Perú señalan “…debido a la importancia que reviste el Mar Peruano como factor geopolítico preponderante en el desarrollo del país,…” [2] , consecuentemente –y que duda cabe- el estudio dela Historia del Perú desde la perspectiva del pensamiento estratégico y geopolítico marítimo contribuirá a fomentar el conocimiento e identidad con nuestro País.
Qué mejor oportunidad para tratar un tema que vincula la historia con la estrategia, porque tiene estrecha relación uno de los mayores beneficios del denodado esfuerzo institucional por escribir la Historia Marítima del Perú, y el afán de perfeccionar nuestro pensamiento estratégico y geopolítico en el proceso de toma de decisiones nacionales.
Abordar el desafío de estudiar e investigar hechos históricos de nuestro medio natural -el ámbito marítimo- perfeccionando nuestro pensamiento estratégico conlleva necesariamente el estudio de casos en visión retrospectiva [3], esto es a la aplicación del análisis estratégico y geopolítico de hechos histórico-marítimos científicamente tratados para obtener sabias enseñanzas contenidas en explicaciones y tendencias del momento histórico.
Esta perspectiva se complementa con la visión prospectiva de la estrategia como disciplina esencialmente de previsión o planeamiento que proyecta escenarios viables, en actitud proactiva, dinámica y creadora que no sólo requiere de la historia sino del apoyo de otras ciencias y en especial de la tecnología con mucha creatividad –y arte-.
En síntesis, el presente artículo se desarrolla en tres partes, la primera empeñada en tratar aspectos conceptuales del tema y su evolución en el tiempo, luego se ocupa del aspecto metodológico, para finalmente arribar a conclusiones que pretenden orientar nuestro esfuerzo intelectual en contribuir a formar nuestro pensamiento estratégico y geopolítico basado en el estudio casuístico de la Historia en general y Marítima en particular.
CONCEPTUALIZACIONES
El espacio: estructura esencial
El primer paso para abordar el tema nos obliga necesariamente a ubicarnos en el marco conceptual, aspecto que ha sido desarrollado por la doctrina a través del aporte de estudiosos en la materia desde que se toma conciencia “… del papel fundamental que juega el espacio como estructura esencial en la vida de una colectividad, cabe verlo como la raíz de su posible ineficiencia, o frustración.” [4], esto explica que la raíz «Geo» se halla acoplada a palabras como Política, Economía, Estrategia e Historia, y que en el último caso es el tema que nos ocupa.
Determinismo o influencia
Hay diversas aproximaciones al concepto de Geohistoria conforme ha evolucionado el pensamiento estratégico y geopolítico -como es cuando se define como ciencia histórica [5]-, que relaciona el estudio de la dinámica entre una sociedad del pasado y la estructura geográfica que la sustenta.
Se plantea la geografía como estructura que sostiene a las sociedades –no sólo a los Estados- en diferentes momentos históricos –sociedades culturales o civilizaciones-, pero se rechaza el concepto de geografía como factor determinante en el proceso histórico de las sociedades, se admite que la geografía influye en las sociedades pero no las determina, dado que “… estas son capaces, según su tecnología y cultura, de abrir aún más el abanico de posibilidades que poseen y aun de modificar la geografía en que habitan” [6]. Aquí se proponen nuevos espacios de influencia: tecnológicos y culturales.
Este concepto de Geohistoria pretende distanciarse de cualquier aproximación determinística que lo vincule con la concepción geopolítica alemana del nacionalsocialismo resumida en el “espacio vital” como factor determinante de su política de Estado –expansionista-. Sin embargo, mantiene vigente el concepto de sociedades como entidades políticas, sin descartar la concepción ratzeliana de “organismos vivos”. [7]
Así, se amplía el concepto de Geopolítica desarrollado por la escuela alemana, cuando esta precisa que la geopolítica es “la ciencia de los fundamentos territoriales y raciales que determinan el desarrollo de los pueblos y de los Estados”, o que es la “ciencia del Estado como organismo geográfico”. [8] No solo se amplia el concepto de Geopolítica en cuanto a que es influencia y no determinismo, sino que su objeto de estudio son las sociedades culturales o civilizaciones -y no sólo los Estados o los pueblos que los conforman- como “organismos biológicos”. En síntesis se abren nuevos espacios de influencia y estudio en las relaciones de poder entre los Estados, traspasando fronteras políticas físicas.
Geopolítica o Geohistoria
La Geopolítica como disciplina que estudia las relaciones espaciales del poder, tiene directa vinculación con la Geohistoria al punto que algunos estudiosos del tema confunden Geohistoria con Geopolítica, conceptuada esta última como “… la ciencia que interpreta el pasado geográfico e histórico en aras de justificar la actualidad” [9].
La corriente de pensamiento de mayor antagonismo con la escuela alemana del nacional socialismo se da en la escuela española de Geopolítica, cuando se pretende reducir el concepto de Geopolítica a Geohistoria. [10] Sin embargo, pese a que el creador de esta corriente de pensamiento “… reconoce que valdría más llamar a esta ciencia Geohistoria, luego explica: “[la geopolítica] se ocupa también del aspecto geográfico de las relaciones internacionales”, percepción que para otro sector de la escuela españolaes “... la razón de ser de la geopolítica y no otro”. [11]
En Geopolítica el aspecto geográfico de las relaciones internacionales, define en esencia el contenido de la disciplina porque remarca el objeto de su estudio: la estructura espacial del poder en el ámbito internacional. Sin embargo, en el ámbito de las relaciones espaciales del poder objeto de la Geopolítica, hay otras esferas de relación y formas de expresión del poder. Otras esferas de relación materia de estudio de la Geopolítica son –en relaciones internacionales- los ámbitos regionales o nacionales al interior de los Estados o bloques de Estados y el de las sociedades históricas al interior de sus civilizaciones, adicionalmente a las estudiadas en Geopolítica como únicas: el Estado o su pueblo.
En cuanto a las formas de expresión del poder, tenemos el poder político materia de estudio por excelencia de la Geopolítica como disciplina principal y el poder económico que estudia la Geoeconomía como disciplina auxiliar de la Geopolítica. En cuanto a la Estrategia como disciplina que transforma el pensamiento geopolítico en acción corresponde la Geoestrategia como disciplina auxiliar de la Geopolítica. La Geoestrategia se vincula con la Geopolítica como la Estrategia con la Política.
El pensamiento estratégico [12] aplicado en Geopolítica es esencialmente dialéctico -como proceso de razonamiento con oposición de voluntades- con visión de futuro, en Geohistoria la perspectiva es con visión interpretativa del contexto histórico que se estudia. Luego, se puede concluir que el estudio del pensamiento geopolítico en la Historia es Geohistoria, más aún cuando tiene que ver con diversos actores en las relaciones internacionales –no solo los Estados o sus organizaciones internacionales-, [13] sino nuevos espacios de relación como son lo tecnológico y lo cultural.
Componente dinámico de la Geohistoria
Esta percepción de la Geohistoria, en un caso de identidad con la Geopolítica y en el otro de diferencia -por la importancia del aspecto geográfico de las relaciones internacionales-, aporta a la evolución del concepto de Geohistoria el componente dinámico que los distinguirá en función de mayores ámbitos de relación y prospección de nuevos escenarios que los puramente territoriales atribuidos a los Estados como organismos vivos.
El componente dinámico -que permite establecer la diferencia entre Geohistoria y Geopolítica-, es tratado en un inicio de la evolución del pensamiento geopolítico por la escuela española cuando propone que una de las directrices analíticas para determinar el proceso de crecimiento territorial de un Estado es “… la situación geodinámica que introduce los elementos geopolíticos dentro del campo de interpretación de los hechos históricos”. [14] Un aspecto es la interpretación geopolítica de hechos históricos, y otro el supuesto negado del determinismo geográfico de hechos futuros.
Por supuesto que existe un componente dinámico en la Geohistoria, debido al análisis estratégico y geopolítico de hechos históricos –esto es, al estudiar hechos históricos bajo el influjo activo del pensamiento estratégico y geopolítico en su contexto-, sin embargo las características del componente dinámico de la Geohistoria se limitan en el tiempo a explicar el proceso histórico y se distinguen del componente dinámico de la Geopolítica, porque esta se proyecta en el tiempo a un futuro incierto en sus máximas expresiones de actividad, dado que estudia poderes y potenciales en un entorno donde lo único constante es el cambio.
El proceso estratégico y geopolítico de elementos de información actuales y predictivos que permitirán expresar una visión espacial del futuro y como alcanzarla, distingue el componente dinámico de la Geopolítica, como el proceso de planeamiento que no sólo relaciona variables fijas y dinámicas en un contexto actual sino que se proyecta a crear las condiciones de una situación futura por alcanzar hasta materializarla –esto es, un proceso de planeamiento estratégico-.
Historia o Política
La Geohistoria es parte del análisis del proceso histórico de una sociedad cultural o civilización, y viene a ser el subproceso de análisis estratégico y geopolítico del hecho histórico científicamente tratado –fijo e inmutable-, por tanto pertenece a la Historia. Sin embargo, al emplear el método geopolítico para el estudio del hecho histórico sirve a la Política como disciplina auxiliar en la toma de decisiones y previsiones que se rigen por la experiencia. En conclusión la Geohistoria es una disciplina que pertenece a ambas ciencias, a la Historia y a la Política.
Sociedades culturales o civilizaciones
Este concepto de Geohistoria niega en un extremo al Estado -concebido como sociedad políticamente organizada- como sujeto de estudio en el proceso histórico –esto es, como actor protagonista en la Historia-, y en otro extremo niega el parecido de la sociedad a un organismo biológico, conceptuando sociedad cultural o civilización -como la sumeria, la helénica, la islámica, la cristiana-, a las sociedades históricas que no forman organismos sometidos a las fases del ciclo vital, ni se desenvuelven conforme a imperativos raciales o determinaciones geográficas. Estas sociedades entendidas como civilizaciones más que entidades políticas se definen por
“un sistema de relaciones entre los seres individuales que las componen”, y a la vez son
“el producto de la interacción del medio físico y los elementos biológicos”
[15].
Los actores en el sistema de relaciones espaciales
El Estado es un actor más en el proceso histórico –como lo es en las relaciones internacionales-, como creación del hombre -verdadero protagonista de la Historia-, al igual que otras entidades como son los organismos internacionales y las empresas transnacionales que interactúan en las relaciones espaciales del poder político.
En el proceso de globalización en el cual nos encontramos, el individuo viene adquiriendo con mayor trascendencia el rol protagónico que le corresponde en la vida de relación internacional y por consecuencia en el proceso histórico, sin embargo no dejan de ser los Estados entidades de base en la sociedad internacional como sujetos del Derecho Internacional –principal expresión de política universal- obligados a tutelar al individuo como persona humana.
En cuanto a la semejanza de la sociedad con los organismos vivos, esta semejanza tiene sentido para fines de estudio de su comportamiento político en la vida de relación con otras sociedades, toda vez que facilita seguir las fases del ciclo vital en la comprensión de momentos o etapas de su desarrollo. Por otro lado, todo organismo en el sentido estricto del término -como concepto orgánico-, esto es de constituir estructuras de organización, adquieren vida propia por influencia de los propios individuos que las conforman y constituyen. La negación de tal semejanza y su definición por un sistema de relaciones entre individuos que las componen producto de la interacción del medio físico y biológico, no disminuye en nada la concepción de conjuntos de individuos como sistemas vivos y abiertos a la realidad nacional e internacional.
De la escuela española podemos concluir que Geohistoria y Geopolítica son dos conceptos diferentes pero interrelacionados por el factor espacial, en una constante común basada en la reiteración cíclica de experiencia provocada por la geografía, independiente del momento histórico y de la naturaleza de los protagonistas –sociedades históricas o civilizaciones-. [16]
Geopolítica y Geohistoria
De lo anterior, se puede afirmar -que Geopolítica es Geopolítica y Geohistoria es Geohistoria-, es decir, que cada término responde conceptualmente a procesos diferentes del pensamiento estratégico y geopolítico en el tiempo, pero fundamentalmente influenciados por el espacio en los que se desarrollan.
En Geohistoria el proceso corresponde a un sistema cerrado de ciclo abierto, -esto es, sin retroalimentación-, toda vez que se trata de hechos fijos e inmutables –de acontecimientos y tendencias del pasado-, pero en Geopolítica el proceso es de un sistema abierto a la realidad -de ciclo cerrado con retroalimentación-, que posibilita modificar –componente dinámico- el curso de supuestos de hecho históricamente previsibles o extrapolables.
La Geohistoria es una nueva disciplina con un nuevo método del que participan por partes iguales los métodos geográficos y los históricos. En este análisis hay que distinguir entre Geografía, Historia, Geografía histórica y Geohistoria. Así tenemos que “… la geografía estudia los lugares o espacios del mismo modo que la historia estudia los tiempos. La descripción de acuerdo con el tiempo es historia, de acuerdo con el espacio es geografía. La historia difiere de la geografía sólo en consideraciones de tiempo y espacio. La historia es un reporte de fenómenos que sucedieron uno tras otro en el tiempo; la geografía es un reporte de fenómenos uno al lado del otro en el espacio. [17]
Geografía o Historia
“Al principio la división entre la Geografía y la Historia fue temática: los historiadores se inclinaban a la historia política, mientras que los geógrafos ocupaban el terreno económico y social”. [18] La pregunta que se plantea es: ¿la Geohistoria pertenece a la Geografía o a la Historia?
La Geohistoria es parte del análisis del proceso histórico de espacios culturales. Sin embargo, se sirve de la Geografía en cuanto disciplina de estudio de lugares o espacios naturales, sus descripciones espaciales y reportes fenoménicos. Por tanto, pertenece por igual a la Geografía en tanto espacios naturales como a la Historia en cuanto espacio cultural.
El hecho histórico puede ser comprendido mejor como síntesis de las relaciones de todo género que se intercambian entre el hombre y el suelo en un determinado paisaje. Pero hay algo más: el hecho histórico está inmerso en una coyuntura y las diversas coyunturas religiosas, espirituales, económicas, sociales, políticas e incluso técnicas no son propias de un Estado, de una nación, de un individuo, sino que vienen compartidas por un grupo de pueblos que integran una cultura y que forman un total social –una sociedad cultural o civilización-.
Estas culturas vivas no forman un organismo biológico, pero tampoco son la suma de individualidades autárquicas. [19] Una cultura como un total social constituye una sociedad cultural o civilización, y es sujeto de estudio de la Historia –y actor en las relaciones internacionales-. [20]
Geopolítica y Geografía política
La Geopolítica es siempre vida y movimiento, cambio y transformación. [21] Se ocupa igualmente del aspecto geográfico de las relaciones interestatales como de las relaciones internacionales. La Geopolítica es en suma la disciplina de estudio de las relaciones espaciales del poder político, a diferencia de la concepción determinística geográfica del Estado o sociedad como organismo biológico –y único sujeto de estudio de las relaciones espaciales-. [22]
Mientras que la Geografía política es la estática de la configuración y distribución actual de los Estados en la superficie terrestre. La Geografía histórica es la Geografía política de cada una de las épocas pasadas. [23] La Geohistoria traspasa fronteras políticas en los espacios de estudio de las relaciones del poder.
Redescubrimiento de la Geografía por las ciencias políticas
Hace pocos años que se esta formando un área de transición y de interacción sumamente interesante entre la geografía política, la ciencia política -incluso sus ramificaciones modernas en la ecología política y la nueva economía política-, la sociología cultural y la historia que, en conjunto, han estimulado explorar nuevas perspectivas. El redescubrimiento de la geografía por las ciencias políticas, se aceleró después del Congreso Internacional de las Ciencias Políticas realizado en 1976, en Edimburgo, bajo el tema espacio, tiempo y política. [24]
Geografía histórica y Geohistoria.
La Geografía histórica es la rama de la geografía humana que se ocupa del examen estático de las relaciones del hombre con el suelo que habita en un pasado más o menos remoto. La Geohistoria se ocupa de las sociedades culturales o civilizaciones como sujeto de estudio. La Geografía histórica proporciona materiales a la Geopolítica y sobre todo a la Geohistoria.
La Geohistoria pretende sólo asentar las bases generales de una comprensión correcta del factor geográfico -y cultural- en el proceso histórico de las comunidades humanas. [25] “Un análisis geohistórico exigiría la combinación de los resultados que en un momento dado devienen de las opciones humanas y las determinaciones reales de la naturaleza.” [26]
En la tradición anglosajona la Geografía histórica es Geohistoria, -a esta geografía del pasado los ingleses la denominan geografía histórica.-, y está arraigada en las universidades de Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania. [27]
Geohistoria Marítima: influencia del mar en la historia de las civilizaciones
Las tesis de los teóricos anglosajones y franceses sobre el dominio del mar, representados por los almirantes Mahan y Castex, hacen posible plantear desde el punto de vista militar una concepción Geopolítica Marítima. El lema es claro y tajante: “quien domine el mar, vence en la tierra“. “El combinado de buques de guerra y marina mercante permite no sólo asegurar la independencia de cualquier Estado, sino expandir la nacionalidad creando colonias que promueven el trabajo en todas las regiones del planeta” [28]
No cabe duda que la percepción militar en el ámbito marítimo tendrá repercusiones en la política de una sociedad o un Estado, pero esa percepción militar de relaciones espaciales del poder no sólo es poder político en lo militar, sino en lo diplomático, jurídico, económico y social, caracterizado por el ámbito geográfico de influencia.
Geopolítica Marítima
Ahora, ¿por qué Geopolítica Marítima? [29], porque la influencia del medio marítimo caracteriza el ámbito de estudio de la Geopolítica. Geopolítica es la disciplina que estudia las relaciones espaciales del poder político, por tanto califica la disciplina el ámbito geográfico que influye en el poder político.
Así, tendremos una política marítima en cuanto a decisiones y previsiones del poder político respecto al uso del mar -como espacio geográfico- en beneficio de una sociedad o civilización. Para una política aeroespacial habrá una concepción Geopolítica Aeroespacial, y para una política territorial en el continente una concepción Geopolítica Continental.
Entonces, los espacios de influencia en la política son los que califican la disciplina de estudio, tanto para la Geopolítica como para la Geoestrategia y consecuentemente para la Geohistoria. Para una Geopolítica Marítima tendremos una Geohistoria Marítima.
Finalmente, será la Política influenciada por la Geopolítica -en un determinado ámbito de influencia- la que priorizará objetivos que permitirán proteger o satisfacer intereses nacionales o institucionales.
Si los espacios que influyen en la política de una sociedad o civilización –incluyendo un pueblo o un Estado-, califican la Geopolítica como disciplina de estudio, entonces ¿pueden haber concepciones espaciales diferentes a las geográficas o físicas? En efecto, la Geopolítica como disciplina de estudio de las relaciones espaciales del poder político, no sólo se constriñe a los espacios geográficos o físicos, sino que en razón del espacio en el que se desarrolla puede abarcar ámbitos culturales o metafísicos, como la educación, el arte, las ciencias y la tecnología. Para una Geopolítica Cultural [30] habrá una Geohistoria Cultural.
METODOLOGÍA
El método geohistórico por oposición
El aporte del concepto que identifica Geohistoria con Geopolítica, también tiene su origen en el rechazo a la concepción alemana del nacionalsocialismo de las “reivindicaciones naturales” en la medida que advierte el riesgo que “la geopolítica corre peligro de ser utilizada por cualquier régimen totalitario triunfante”, aconseja como medida disuasoria “sustituir la palabra geopolítica por la de geohistoria”, y propone “sustituir el método geopolítico centrado en el espacio vital por el método geohistórico” que niega los fundamentos de la concepción geopolítica determinística. [31]
Reducir el concepto de Geopolítica a Geohistoria por evitar el riesgo de ser utilizada por regímenes totalitarios, sólo se puede explicar en la forma de expresar un profundo rechazo a la política expansionista alemana que dio origen a la Segunda Guerra Mundial y que tuvo sus sustento teórico en el determinismo geopolítico como explicación -más emocional que lógica y racional- de sus gobernantes.
En el fondo el contenido de tal propuesta en nada cambia el riesgo de que cualquier régimen totalitario de cualquier país adopte con el nombre de Geohistoria –en lugar de Geopolítica- la justificación de una política expansionista, pese a utilizar un método que por oposición niega todo fundamento determinístico.
El organismo biológico y su medio ambiente
El método geohistórico propuesto por la escuela española se construye sobre la negación de los fundamentos de la geopolítica nacionalsocialista. “Ni la raza, ni el medio geográfico son factores determinantes del proceso histórico, por más que puedan ser tenidos por factores influyentes; la sociedad no se parece a un organismo biológico y el Estado no es el principal ente en juego de la Historia” [32].
Según esta concepción metodológica no se debe entender el proceso histórico a través del desenvolvimiento de un Estado o una nación, toda vez que lo que se pudiera considerar como algo propio o exclusivo siempre se comparte con otros pueblos, sino se debe entender que el proceso histórico se desarrolla a través de sociedades culturales o civilizaciones en el tiempo y el espacio.
La influencia de la concepción geopolítica alemana en la formación de una corriente de pensamiento antagónica, obliga revisar dos elementos que caracterizan el determinismo de dicha concepción: el sujeto de estudio y su entorno interno. Se trata del estudio del Estado o la sociedad concebida como un organismo biológico, que luego por “reivindicaciones naturales” pretenderá dominar en un espacio de fuerzas relacionadas que concibe como “espacio vital”.
El entorno interno, centrado en el medio geográfico determinante del carácter del “organismo biológico” –el Estado o su pueblo- que lo impulsa a expandirse y conquistar su “espacio vital”.
El método dinámico y el organismo biológico
En la realidad, la interrelación del medio ambiente y los individuos es activa, se refleja en un sistema de estímulos favorables y desfavorables que dinamizan la relación de una sociedad con su entorno, tanto interno como externo. En este sistema de relaciones entre individuos, el sujeto agente y a la vez objeto de análisis –según la corriente de pensamiento que niega la semejanza de la sociedad como organismo biológico- no seria la nación o el Estado, sino la sociedad cultural o civilización, conservando como método el dinamismo geopolítico. [33]
Si los individuos influyen en las sociedades a las que les infunden vida, cualquier entidad creada y conformada por el hombre puede ser sujeto u objeto de análisis estratégico y geopolítico; al margen de considerar o no a la entidad como organismo biológico prevalece como método el dinamismo geopolítico.
Luego de precisar que el sujeto y objeto de estudio de la Geohistoria puede ser cualquier entidad creada y constituida por el hombre en su vida de relación espacial, nos encontramos ante una diversidad de actores de dicha relación, que no necesariamente son los propios Estados –sujetos del Derecho Internacional por excelencia-.
Así tenemos en las relaciones internacionales: bloques regionales de Estados, organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales, empresas transnacionales, comunidades religiosas y culturales, y en general grupos de poder internacionales con capacidad de ejercer influencia en la vida de relación espacial.
El método geopolítico en aplicación retrospectiva
“El geohistoriador asume como metodología propia, la del historiador, en el conocimiento de la naturaleza y de la historia precisa que quiere investigar, de los métodos y procesos, de las técnicas y de la bibliografía. A pesar de esta asunción los sujetos a investigar no son los mismos para el historiador y para el geógrafo, y una vez investigado el objeto, las respuestas del historiador no satisfacen la curiosidad del geógrafo, así como trabajos históricos previos realizados por geógrafos no convencieron a los historiadores”.
[34]
El método de estudio de la Geohistoria consiste en aplicar el análisis estratégico y geopolítico a un hecho histórico científicamente tratado. Analizar un hecho histórico bajo el influjo del pensamiento estratégico y geopolítico, le imprime el componente dinámico a la Geohistoria limitado a su contexto.
Las variables de análisis de la Geopolítica en aplicación retrospectiva, esto es, el estudio de las mismas variables de análisis del método de la Geopolítica aplicadas a un hecho histórico, hacen viable una mejor explicación del caso desde la perspectiva estratégica y geopolítica en su respectivo contexto histórico, esto nos permite comprender mejor el comportamiento del actor estratégico y geopolítico al disponer de todos los factores que influyeron en el problema geopolítico de un hecho pasado, dado que podemos contar con fuentes abiertas de mucha información disponible que para un caso actual serían muy difíciles de obtener.
La Geohistoria es una disciplina no sólo tributaria de la Geopolítica, en cuanto a aportar acontecimientos y tendencias del pasado que contribuyen a formar el pensamiento estratégico y geopolítico con visión de futuro en rigor de la experiencia, sino que contribuye al estudio de la Geopolítica perfeccionando el método de análisis estratégico y geopolítico al ser aplicado casuísticamente en un contexto histórico con toda la información disponible y los resultados palpables.
Principios de Geopolítica
El análisis estratégico y geopolítico aplicable a la Geohistoria, implica la aplicación del método geopolítico que pretende ajustar a diez postulados básicos los factores que hay que tener en cuenta para formular planteamientos de carácter geoestratégico con criterios geopolíticos, esto es a la definición de estructuras espaciales de eficiencia.
Los principios de Geopolítica son: Zona Polarizadora (1), Factores de Tensión (2), Factor Geovial (3), Sistema de Dominio (4), Formas Institucionales (5), Zonas de Dominio (6), Zonas de Conversión (7), Previsibilidad (8), Fronteras (9), Conflictos (10). [35]
CONCLUSIONES
- Geohistoria es la disciplina de estudio de las relaciones espaciales del poder de una sociedad cultural o civilización en un determinado contexto histórico -de acontecimientos y tendencias del pasado-.
- Geohistoria es ciencia geográfica en cuanto espacio natural y ciencia histórica en cuanto espacio cultural, espacios que influyen en las sociedades históricas o civilizaciones.
- Geohistoria es disciplina vinculada a la Geopolítica en cuanto ambas se rigen por el mismo método de estudio, aplicado en un caso con visión retrospectiva y en el otro con visión prospectiva.
Geohistoria Marítima es la disciplina de estudio aplicada a las relaciones de poder en el espacio marítimo en un determinado contexto histórico.
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