| Resumen | Refiere que en el Perú los mareantes no tuvieron cofradía, aunque la devoción marinera estuvo siempre muy cerca de una imagen de la virgen colocada en la parte alta del Altar Mayor del templo limeño de Santo Domingo. Presenta una reseña de la historia del Hospital de Mareantes u Hospital del Espíritu Santo, así como las descripciones que de él hacen los cronistas. Señala que este hospital era muy organizado, acaso de los mayores de su género y, con toda seguridad, el mejor Hospital de Mareantes del Nuevo Mundo; añade que, este hospital, como casi todas las cofradías de su tiempo tuvo representación gremial: agrupaba los intereses de los mareantes peruleros; también que Cátedra de Pilotaje, pues sirvió para albergar a la célebre Academia Náutica de Lima, fundada en 1657; el último de sus privilegios, anexo a la Capilla Central, fue el derecho a cementerio |