| Resumen | Las siempre complejas relaciones civiles-militares peruanas tuvieron dos momentos particularmente críticos en el siglo XX, en 1932 y 1948, cuando algunos elementos de la Armada, partidarios o simpatizantes del APRA, optaron por levantarse en armas por razones políticas. Ambas rebeliones fueron rápida y violentamente reducidas. Luego vino la etapa de aplicar sanciones a los involucrados, las que en el primero de los casos llevó al fusilamiento de 8 marinos. El autor busca comparar sus similitudes y diferencias de ambas rebeliones, resaltando las lecciones que brindaron tanto a la Armada como al partido aprista |